Intoxicación por Lilaceas

Las flores de la familia de las liliáceas como los lirios y los Hemerocallis producen insuficiencia renal aguda por toxicidad en el gato.

Todas las partes de la planta incluyendo el polen pueden causar toxicidad por su ingesta, incluso en pequeñas cantidades. No se sabe cuál es la sustancia que lo causa, pero se sabe que es hidrosoluble. Los gatos que han ingerido estas plantas muestran signos clínicos en cuestión de horas, especialmente vómitos.

       Los valores renales como la creatinina y la urea, así como el fósforo y el potasio se elevan en cuestión de 12 horas post ingestión. A las 24 horas se puede detectar glucosa en orina, proteínas y la orina comienza a ser isostenúrica (la orina tiene la misma densidad que el plasma). El daño renal que producen estas flores es a nivel de los túbulos proximales. En estos casos de daño tubular por lilaceas, la regeneración de la membrana basal de los túbulos es posible, pero tarde unos 15 días en producirse.

La insuficiencia renal que causan es tan grave que lo normal es que se eutanasie al animal entre 3-6 días post ingesta.

       Si la ingesta es muy reciente se debe hacer un lavado gástrico, o émesis forzada junto con la administración de carbón activo, en un intento de eliminar el toxico del organismo del gato. 

       Tras la eliminación del tóxico del organismo del gato, se debe administrar fluidos durante un mínimo de 48 horas, con una solución de reemplazo, para favoreces la diuresis e intentar evitar la insuficiencia renal crónica. Si el cuadro es muy severo se debe de considerar la diálisis peritoneal. Si a las 18 horas post ingesta el progreso del paciente es bueno, lo normal es que el animal sobreviva, aunque algunos quedan con problemas renales de por vida.