La cristaluria es la presencia de cristales en la orina. Estos cristales pueden ser de diferente naturaleza, pero los más frecuentes son los de estruvita u oxalato.  Estos crístales pueden causar una irritación en las vias urinarias bajas, e incluso, al agruparse pueden formar un tapón que obstruya la salida de la orina al exterior.

La mayoría de los gatos que padecen de cristaluria son asintomáticos, y en la mayoría de los casos no sabemos porqué se produce.

Recordemos que los gatos de forma natural son malos bebedores de agua, ya que su fisiología está hecha para absorber el agua a partir del alimento. Hoy por hoy, solemos alimentarlos con comida seca, que suele tener un 5% de huemdad de media, lo que produce orinas altamente concentradas que favorece la formación de estos cristales.

Cuando hay cristaluria en la orina de un felino, estos cristales comienzan a agregarse en torno a lo que llamamos un nido, y puede llegar a formarse un urolito.

La obesidad, el estrés y no tener acceso al exterior son factores de riesgo para padecer patologías del sistema urinario inferior.

Para solucionar este tipo de problemas,  tenemos las dietas urinarias, y algunos nutracéuticos que se añaden al alimento diario. Aumentar el consumo de agua de nuestro gato es básico para intentar solucionar el problema o evitar recidivas.

Si nuestro gato se obstruye totalmente por una pequeña piedra en la salida de la orina, o porque los cristales urinarios han hecho un tapón junto con células sueltas, puede presentarse anuria (no sale la orina al exterior), y como consecuencia producirse una insuficiencia renal aguda, que debemos de tratar como una urgencia. En estos casos el gato necesitará hospitalización y desobstrucción manual de la salida de la orina. Tras eliminar la obstrucción, la sueroterapia hasta elimiar los residuos orgánicos acumulados en nuestro gato, es fundamental.

Los tapones uretrales son una causa común de obstrucción urinaria en gatos con enfermedad del tracto urinario, y suele producirse en gatos machos por su comformación anatómica. En el diagnóstico de esta enfermedad, el diagnóstico por imagen es fundamental, y debemos examinar la totalidad del tracto urinario tanto con radiografías como con ecografías, ya que debemos combinar la información que nos dan ambas pruebas.

En los gatos, la urolitiasis no esta necesariamente asociada a infección urinaria, en estudios se ha demostrado que solo un 1% de los gatos afectados por urolitiasis o cristaluria la presentaban. Por lo tanto los antibióticos no suelen ser necesarios en este tipo de patologías.